¿CÓMO INFLAMOS LA BANDA GÁSTRICA?

Hace poco, comentamos el CUÁNDO inflamos la banda gástrica.

Hoy, aprovechando la visita de Jane, incidiremos sobre los detalles del CÓMO inflamos la banda. Este procedimiento es importante, pues una estrategia correcta y una técnica adecuada permitirá evitar o eventualmente detectar complicaciones.

Jane padece una obesidad de muchos años de evolución, una obesidad inicialmente grado III, que, intervenida hace 4 años pasó a ser una obesidad moderada. Inflada por 1ª vez hace 3 años con 5 cc, incidencias familiares la han llevado a desentenderse de su problema de obesidad, y con ello, a recuperar gran parte del peso perdido.

En primer lugar, consideramos básico el control radiológico postoperatorio destinado a confirmar una buena posición de la banda, así como la ausencia de slippage, fuga, desconexión de catéter u otras complicaciones.

Por la misma razón, si ha pasado más de un año desde el útlimo inflado o control radiológico, volveremos a visualizar la banda, y el paso a través de  la misma mediante estudio radiológico con contraste baritado. (Fig.1) Descartaremos así la aparición de complicaciones tales como las comentadas, y comprobaremos el rápido paso del contraste a través de la banda.

Aprovecharemos este eventual control radiológico para inflar la banda, evitando así vistias suplementarios y gastos inútiles.

La indicación de inflar la banda emanará de 2 criterios: el “clínico” y el radiológico. El 1º se obtendrá en base a la evolución del peso, la sensación de hambre general, matutina y en relación con la ingesta, los episodios de “atasco” o regurgitación etc. El volumen de inflado desde el punto de vista clínico se juzgará adecuado si el paciente, al tragar, nota un ligero obstáculo sin que llegue a notar molestia o regurgitación. Pero este criterio es insuficiente para evaluar correctamente la idoneidad del inflado.

Necesitamos complementarlo con el criterio radiológico.

El procedimiento se hará en condiciones de estricta asepsia (guantes y palos estériles etc)  para evitar la peligrosa contaminación del reservorio. (Fig.2 y 3) se requieren además agujas especialmente diseñadas para poder pinchar múltiples veces la membrana del reservorio sin que ésta se deteriore y deje escapar el líquido (agujas llamadas multiplinchazos, Huber o Griper).

El criterio radiológico se obtiene visualizando de forma dinámica el comportamiento de la banda ante la deglución de contraste: se ha de objetivar una detención momentánea del contraste a nivel cardial, con formación de una pequeña bolsa, que se vacia hacia el estómago en unos segundos. El llamado “retroperistaltismo” con vuelta del contraste hacia el esófago, no es siempre percibido por el paciente tal como nos muestra la experiencia (Fig.4). Sin este control visual, corremos el riesgo de dejar una banda hiperinflada, y propiciar futuras complicaciones tipo slippage, inclusión de la banda o trastornos esofágicos.

Inflados incadecuados pueden conducir también a trastornos del comportamiento alimentario, importantes de diagnosticar y tratar.

El procedimiento consiste pues en localizar el reservorio y aspirar su contenido, con lo que podremos compararlo con el del último ajuste – y descartar así modificaciones anormales del contenido por fuga, desconexión de catéter etc.-

En la paciente del ejemplo, extrajimos 5 cc ( Fig.5)

A continuación, se estima, a la vista de los mencionados criterios clínicos y radiológicos, la cantidad  de líquido a introducir, y se controla el efecto obtenido pidiendo al paciente en posición casi de pie, que trague nuevamente contraste. Estimamos conveniente unos 2 cc.

Se verifica 1º que el contraste se detiene unos segundos formando una ampolla, 2º que no vuelve el contraste hacia el esófago 3º que la ampolla vacia hacia el estòmago sin excesiv0 “trabajo peristáltico”.

Nuestra paciente ejemplo presentó, con 2 cc, un marcado efecto de “stop” y de retroperistaltismo, sin que notara molestia subjetiva. (Fig.6)-. Retiramos entonces 1 cc, con lo que el resultado fue óptimo: detención unos segundos, paso paulatino sin retroperistaltismo (Fig.7).

Sólo nos queda ahora…verificar que la curva de peso sea la deseada.Os lo contaremos dentro de unas semanas…

 

Banda Gástrica

Banda GástricaEl tratamiento con Banda gástrica es un procedimiento encaminado a facilitar la pérdida de peso, en pacientes de obesidad, mediante la colocación de una banda de silicona alrededor del estómago, cuya capacidad disminuirá hasta un tamaño de 25-30 cc. Con ello, se sentirá muy rápidamente saciado y le será fácil perder peso.

 

¿Puede la Banda Gástrica implementarse en cualquier caso de sobrepeso?

No es recomendable la aplicación indiscriminada de la banda gástrica ya que entraña ciertos riesgos. Solamente es aconsejable en caso de que el paciente de obesidad sufra un fracaso repetitivo con los tratamientos dietéticos, farmacológicos, y de modificación de conducta.

El consenso de la comunidad científica establecido por la INH en 1991 cifra en un grado de obesidad mínimo de 40 de IMC, es decir de obesidad móribda, o en casos de obesidad moderada que ya ocasione complicaciones.
Deberán descartarse trastronos del comportamiento alimentario que desaconsejarían la cirugía, al menos de momento.

 

¿Qué problemas puede causar la banda gástrica?

La técnica mediante la cuál se posiciona la banda gástrica está hoy muy consolidada.
No obstante, para tomar una decisión inteligente, el paciente necesita conocer muy bien los detalles concernientes la operación, riesgos, beneficios, secuelas inevitables, cambios que se impondrán en su estilo de vida…así como las alternativas posibles.
Es necesaria tanto una información exhaustiva, como un tiempo de reflexión. Recuerde que, a diferencia del balón intragástrico, la banda gástrica es en principio definitivo.

 

¿Cuál es el objetivo de la banda gástrica?

El objetivo de aplicar la técnica de la banda gástrica se cifra en perder al menos un 50% de su sobrepeso en unos 2 años. Gracias a ello, está demostrada una disminución de los riesgos globales para la salud que entraña la obesidad; especialmente hipertensión arterial, excesos de colesterol y triglicéridos y diabetes. Además, se encontrará mucho mejor, irán aumentando progresivamente sus posibilidades de hacer deporte o al menos un buen ejercicio físico cotidiano.
Así logrará, más allá de perder peso, el verdadero objetivo, la modificación de sus hábitos de vida, que es la mejor garantía de un resultado definitivo.

 

¿Cómo funciona la banda gástrica?

La banda gástrica actúa limitanto a unos 30 cc la capacidad funcinal del estómago: es básico que aprenda reconocer y respetar la sensación de saciedad.
En caso contrario, su estómago sufrirá una adaptación progresiva, con aumento de su capacidad receptora, que invalidará en parte el beneficio de la banda gástrica, al tiempo de se propician posibles complicaciones graves.

Asimismo, lo importante no es sólo lo que se come sino cómo se come. Debe comer despacio y masticando perfectamente los alimentos, para lo cual es esencial gozar de una buena dentadura.

La garantía de buenos resultados exige una estrecha colaboración entre el paciente y su equipo. Debido a ello, hemos diseñado un riguroso plan de visitas y actividades, que le rogamos siga fielmente. Usted dispondrá por otra parte de un teléfono de contacto para poder hacernos partícipe en todo momento de sus problemas e inquietudes.

 

¿Qué pasos se han de dar para la aplicación de la banda gástrica?

Los pasos para la correcta aplicación de la banda gástrica son los siguientes:

1º Puede acudir a una Primera Consulta Informativa –gratuita- en la que evaluaremos su caso y responderemos a sus interrogantes.

2º Tendrá una Consulta Multidisciplinar, en la que se estudiará por parte de Psicóloga, Nutricionista y Preparador Físico, además del examen médico.
Le solicitaremos un estudio analítico -incluyendo balance hormonal si no lo tiene ya realizado-.

3º Se iniciará la preparación necesaria –y variable segíun los casos- con vistas a la intervención quirúrgica.

4º Volverá a la consulta con al menos un familiar o amigo, y leeremos conjuntamente el Consentimiento Informado, que deberemos firmar todos –incluido el testigo-.
Puede descargar este Consentimiento Informado desde esta página web si lo desea.
Hecho esto, fijaremos lugar, fecha y hora para la intervención quirúrgica de colocación de la banda gástrica.

5º Previamente al procedimiento de inserción de la banda gástrica, será visitado por el anestesiólogo y tras la intervención, pasará a la Unidad de Recuperación Postanestesia donde permanecerá en principio unas horas, modificable a criterio del médico responsable de la Unidad.
6º Por la tarde, le administraremos líquidos, a la mañana siguiente le realizamos un control radiológico, y si todo va bien, podrá marcharse de Alta. Dispondrá de un número de teléfono para que, 24h al día, pueda llamar con cualquier duda..

7º A continuación, se le citará en la consulta para seguimiento con una frecuencia semanal durante el primer mes. Se procederá al inflado eventual de la banda gástrica, a veces bajo control radiológico, a partir de las 6 semanas. Se le visitará nuevamente una semana después.

8º A partir de entonces, deberá volver periódicamente a la consulta para revisión, con una frecuencia bimensual en principio, y durante 2 años, aunque ha de comprometerse a consultar cualquier anomalía que pueda relacionar con la presencia de la banda gástrica.

 

¿Qué riesgos o complicaciones existen al optar por la técnica de la banda gástrica?

Es preciso ser consciente de que la cirugía siempre entraña riesgos, y que tratándose de un paciente obeso, estos riesgos se incrementan. A pesar de ser una técnica muy poco invasiva, en raras ocasiones pueden ocurrir algunos de los siguientes escenarios:

1. Embolismo pulmonar: Esto ocurre cuando un coágulo que se forma en la pierna se desprende y llega hasta las venas del pulmón. Puede causar muerte súbita o a veces sensación de falta de aire. Concierne aproximadamente 1% de los pacientes. Utilizamos medidas de prevención que incluyen anticoagulante así como medias compresivas especiales. Si toma anticonceptivos, deberá de suspenderlos 3 semanas antes de la operación. Si fuma, también debe dejarlo 3 semanas antes de la operación.

2. Hemorragia: Ocurre en menos de 2% de los pacientes, bien durante la operación por lesión del bazo, bien después, hacia dentro o por fuera del estómago. Suele detenerse cortando los anticoagulantes, pero en algunas ocasiones puede ser necesaria la reoperación.

3. “Slippage” o deslizamiento de parte del estómago por encima de la banda: esto puede ocurrir en más del 10% de los pacientes. Tiene que ver con la técnica quirúrgica, así como con el exceso de ingesta de los pacientes, sobre todo demasiado pronto después de la cirugía, lo cuál fuerza la dilatación del pequeño reservorio gástrico, que tira del resto del estómago hacia arriba.

4. Erosión del estómago por la banda gástrica: al igual que en el caso anterior, puede asociarse a un exceso de comida, aunque también a veces al querer llenar en exceso la banda gástrica. A veces la banda gástrica acaba atravesando el estómago, y puede ser necesario una endoscopia arriesgada o incluso la cirugía para su extracción. Si ha de retirarse así la banda gástrica, se pierde por completo el beneficio de la cirugía. Ocurre en menos del 5% de los casos.

5. Piedras en la vesícula: Un tercio de los pacientes obesos que pierden rápidamente peso van a desarrollar cálculos en la vesícula biliar. Por ello, si tiene vesícula, le recomendaremos un tratamiento preventivo durante la fase de pérdida ponderal rápida (unos 6 meses).

6. Infecciones: Las infecciones son raras pero pueden ocurrir: tanto pulmonías, como infecciones urinarias o incluso de las heridas quirúrgicas sobre todo del sitio donde se halla colocado el reservorio. Esta infección también puede producirse a largo plazo, obligando a veces al cambio se emplazamiento o incluso a su retirada, cuando se produce debido a la erosión de la banda gástrica antes mencionada.

7 Conversión a procedimiento “abierto”: es decir a cirugía abierta. Esto no es realmente una complicación sino que es un cambio de técnica, generalmente motivado por las dificultades que entraña la anatomía del paciente obeso, sobre todo un hígado grande. Ocurre en aproximadamente 1% de los pacientes bien preparados, y el principal inconveniente son las mayores molestias postoperatorias ligadas a la gran incisión necesaria en el paciente obeso.

8. Problemas nutricionales: A diferencia de otras técnicas contra la obesidad, tras una banda gástrica no se requieren tomas de vitaminas de por vida, ni hay riesgo en principio de carencias, siempre y cuando se cuide la dieta.

9. Problemas ligados al reservorio: Pueden presentarse infecciones, intolerancias, ulceración de la piel por la presión ejercida por el reservorio al perder espesor de grasa, desconexión del tubo del reservorio…. Estas complicaciones en principio no graves, son no obstante las más frecuentes. Algunas pueden requerir intervención quirúrgica.

10. Fallo en conseguir la pérdida de peso esperada: Se debe de aspirar a perder con la banda gástrica el 40% del exceso de peso en unos 2 años. S ia ulterior a recuperar el peso, puede deberse bien a un problema con la banda gástrica, o bien a un fallo en la disciplina del paciente respecto a hábitos de vida, es decir dieta y ejercicio. No hay que olvidar que la cirugía no excusa el paciente de una disciplina adecuada. Si en las revisiones se observara este problema, habría ante todo que revisar mediante endoscopia o radiología la posición de la banda gástrica, así como su correcto inflado.

11. La mortalidad en esta intervención se cifra en 0,4% a 2 meses según estudios recientes, y se considera 10 veces menor a la que acaece con técnicas más agresivas.

 

¿Qué efectos colaterales puede tener la banda gástrica?

Al implementar la banda gástrica, en algunas ocasiones se pueden dar los siguientes efectos:

1. Nauseas y vómitos.- Estos se producirán inevitablemente ante cualquier exceso alimenticio por muy pequeño que éste sea. Es muy importante para el futuro de la banda gástrica que no ocurran. Para ello lo ideal es que el cambio de hábitos se haya producido, o al menos iniciado ANTES de la aplicación de la banda gástrica para unos buenos resultados futuros. También es fundamental una buena masticación, y por tanto, como mencionábamos antes, una buena dentición.

2. Deshidratación.- Sólo ocurrirá si no se cuida de beber 2 l de líquidos los primeros días o si vomita de forma continuada sin tratarse. Si esto ocurre, consúltenos

3. Intolerancia a ciertos alimentos.- Esto es inevitable y parte de la cirugía: nunca debería de volver a tomar un filete, ni pan de Viena por ejemplo: si se olvida de masticar muy bien estos alimentos, se atascarán frente a la banda, tendrá dolor, y a veces será necesario extraer el trozo por endoscopia.

4. Tendencia al estreñimiento.- Dependerá de su hábito intestinal previo, pero tenderá a estreñirse por la disminución de la cantidad de alimentos. Le aconsejaremos al respecto.

5. Meteorismo.- Muchos pacientes se quejan de hinchazón de vientre, o de mucho aire o flato. Esto es debido al cambio de forma del estómago, la dificultad de eructar, a que muchos pacientes tragan aire, o al propio cambio de dieta. Tiene tratamiento y suele mejorar con el tiempo.

6. Frio.- A menudo se produce menor tolerancia al frío por el simple hecho de adelgazar, por los cambios metabólicos que tienen lugar.

7. Cirugía plástica.- Ya sabrá que tras una pérdida de peso importante, “todo se caerá”. Así pues, deberá pensar en la conveniencia de operarse con fines estéticos, pero no antes de la estabilización del peso, es decir hacia los 2 años después de la cirugía.

8. Embarazo.- Debe esperar a estabilizarse: no prevea un embarazo hasta 2 años después de operarse.

 

¿Qué servicios incluye el tratamiento con banda gástrica de WebObesidad?

Deseamos aclararle que la cantidad abonada para la técnica de banda gástrica incluye los siguientes servicios:

1. Consulta Multidisciplinar: estudio médico, psicológico, nutricionista y preparador físico.
2. Intervención quirúrgica, incluidos los gastos hospitalarios habituales, pero no los que pudieran derivar o de cualquier imprevisto, necesidad de ingreso o reoperación.
3. Estudio radiológico de control previo al alta.
4. Revisiones en consulta: semanales el primer mes y bimensuales durante 2 años.
5. Inflado de la banda gástrica a partir de las 6 semanas. No incluye posibles inflados ulteriores o desinflado.
6. Disponibilidad de consulta telefónica 24 h, y eventual atención a algún problema urgente relacionado con la operación de banda gástrica.

Si se acoge al Tratamiento Integral, muy aconsejable en combinación con la técnica la Banda Gástrica, se le adecuarán las visitas tal como se detalla en el programa. Con ello se aprovechará la presencia de la banda gástrica para optimizar la modificación de hábitos físicos y nutricionales.

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