Del sentimiento positivo de la vida y del ejercicio

Esta mañana, corriendo, con la mente libre y ligera, recordé un retazo de conversación –que vaya Ud. a saber por qué-, me llevó a pensar en el entrañable Cándido de Voltair.

Hacía algo más de un mes que no salíamos en bici, y mi amigo me anunció en seguida que tenía muchas novedades. Comenzó un relato que incluía una mordedura de perro, una caída de bici con fractura de meñique pendiente de corrección quirúrgica, y dolores de espalda que llevaron a un diagnóstico de aplastamiento vertebral.

De natural algo hipondríaco, asumía con dificultad su próxima cirugía –por supuesto que bajo anestesia general-. En cuanto al aplastamiento vertebral, se había pasado 3 días encerrado en casa convencido de que obedecía a metástasis de un tumor invasor.

A pesar de su relato, estaba con su humor de siempre, lo que me indujo a preguntarle: ¿y cuál es la buena noticia?

La respuesta, acompañada de una amplia sonrisa y no sin un deje de orgullo fue: “¡Esta superbici nueva! ¡Y por prescripción médica!”

Pasamos no obstante a ver el perrito mordedor que vivía en un cortijo cercano: dio muestra de su buena salud ladrando impetuosamente a nuestro paso, con lo que quedó claro que no tenía la rabia…

La vida es un regalo. Muchas veces hay cosas impuestas, pero siempre podemos elegir cómo verlas y hacia donde queremos… pedalear.

Si quieres…puedes!

Se Busca Ex Obeso‘’ SI QUIERES…PUEDES’’ por Mª Carmen Nevado Naranjo

En el tratamiento y la lucha contra la obesidad, se hace imprescindible la motivación intrínseca por parte del propio paciente y el esfuerzo diario por conseguir una rutina y un estilo de vida saludable que conlleve a la pérdida progresiva de peso y al aumento del bienestar físico y mental.

Una de las cosas más importantes que debe promover este nuevo estilo de vida, es el cambio de creencias por parte del paciente: éste debe sentirse motivado a cambiar una serie de conductas y hábitos que propician el sobrepeso y localizar el poder para el cambio dentro de él mism@. De esta manera, se hace necesario el uso de estrategias cognitivas flexibles que garanticen el compromiso de cambio con uno mismo y con los demás, y que faciliten la persistencia y la constancia pese a los momentos de ’bajón’.

Precisamente en esos momentos en los que se piensa que se pierden todas las fuerzas para luchar contra el sobrepeso, es cuando más debe persistir la motivación del paciente para seguir adelante con los hábitos saludables que va aprendiendo: ‘’La cuestión es querer, y si quieres, puedes’’. Así lo argumenta uno de nuestros pacientes, quién gracias a su esfuerzo por mantener una vida más saludable, donde el ejercicio y la comida sana son primordiales, logró perder en pocos meses una cantidad de kilos considerable sin necesidad de intervención quirúrgica, y quien actualmente goza de una buena salud. El secreto de su éxito lo atribuye a su gran motivación, la cual ha guiado su camino personal de esfuerzo y superación. Nuestro paciente asegura: ‘’el cambio de mentalidad de ’quiero y puedo’ es muy importante y las atribuciones que se hacen acerca de los logros o fracasos obtenidos deben surgir siempre desde y para uno mismo; de esta forma, cabría preguntarse: ¿qué estoy haciendo bien?, ¿qué estoy haciendo mal?, y reforzarlo o modificarlo’’.

En definitiva, es muy importante fijarse objetivos a corto plazo, reeducar ciertos hábitos y ser consciente de que dar pequeños pasos es lo que nos llevará al logro del

 

objetivo a largo plazo: la pérdida de peso.

Si quieres conocer más acerca de nuestro paciente y descubrir qué hábitos son los que han logrado su pérdida de peso, visita su blog:

http://sebuscaexobeso.blogspot.com
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¿Cómo inflamos la banda gástrica?

Hace poco, comentamos el CUÁNDO inflamos la banda gástrica.

Hoy, aprovechando la visita de Jane, incidiremos sobre los detalles del CÓMO inflamos la banda. Este procedimiento es importante, pues una estrategia correcta y una técnica adecuada permitirá evitar o eventualmente detectar complicaciones.

Jane padece una obesidad de muchos años de evolución, una obesidad inicialmente grado III, que, intervenida hace 4 años pasó a ser una obesidad moderada. Inflada por 1ª vez hace 3 años con 5 cc, incidencias familiares la han llevado a desentenderse de su problema de obesidad, y con ello, a recuperar gran parte del peso perdido.

En primer lugar, consideramos básico el control radiológico postoperatorio destinado a confirmar una buena posición de la banda, así como la ausencia de slippage, fuga, desconexión de catéter u otras complicaciones.

Por la misma razón, si ha pasado más de un año desde el útlimo inflado o control radiológico, volveremos a visualizar la banda, y el paso a través de  la misma mediante estudio radiológico con contraste baritado. (Fig.1) Descartaremos así la aparición de complicaciones tales como las comentadas, y comprobaremos el rápido paso del contraste a través de la banda.

Aprovecharemos este eventual control radiológico para inflar la banda, evitando así vistias suplementarios y gastos inútiles.

La indicación de inflar la banda emanará de 2 criterios: el “clínico” y el radiológico. El 1º se obtendrá en base a la evolución del peso, la sensación de hambre general, matutina y en relación con la ingesta, los episodios de “atasco” o regurgitación etc. El volumen de inflado desde el punto de vista clínico se juzgará adecuado si el paciente, al tragar, nota un ligero obstáculo sin que llegue a notar molestia o regurgitación. Pero este criterio es insuficiente para evaluar correctamente la idoneidad del inflado.

Necesitamos complementarlo con el criterio radiológico.

El procedimiento se hará en condiciones de estricta asepsia (guantes y palos estériles etc)  para evitar la peligrosa contaminación del reservorio. (Fig.2 y 3) se requieren además agujas especialmente diseñadas para poder pinchar múltiples veces la membrana del reservorio sin que ésta se deteriore y deje escapar el líquido (agujas llamadas multiplinchazos, Huber o Griper).

El criterio radiológico se obtiene visualizando de forma dinámica el comportamiento de la banda ante la deglución de contraste: se ha de objetivar una detención momentánea del contraste a nivel cardial, con formación de una pequeña bolsa, que se vacia hacia el estómago en unos segundos. El llamado “retroperistaltismo” con vuelta del contraste hacia el esófago, no es siempre percibido por el paciente tal como nos muestra la experiencia (Fig.4). Sin este control visual, corremos el riesgo de dejar una banda hiperinflada, y propiciar futuras complicaciones tipo slippage, inclusión de la banda o trastornos esofágicos.

Inflados incadecuados pueden conducir también a trastornos del comportamiento alimentario, importantes de diagnosticar y tratar.

El procedimiento consiste pues en localizar el reservorio y aspirar su contenido, con lo que podremos compararlo con el del último ajuste – y descartar así modificaciones anormales del contenido por fuga, desconexión de catéter etc.-

En la paciente del ejemplo, extrajimos 5 cc ( Fig.5)

A continuación, se estima, a la vista de los mencionados criterios clínicos y radiológicos, la cantidad  de líquido a introducir, y se controla el efecto obtenido pidiendo al paciente en posición casi de pie, que trague nuevamente contraste. Estimamos conveniente unos 2 cc.

Se verifica 1º que el contraste se detiene unos segundos formando una ampolla, 2º que no vuelve el contraste hacia el esófago 3º que la ampolla vacia hacia el estòmago sin excesiv0 “trabajo peristáltico”.

Nuestra paciente ejemplo presentó, con 2 cc, un marcado efecto de “stop” y de retroperistaltismo, sin que notara molestia subjetiva. (Fig.6)-. Retiramos entonces 1 cc, con lo que el resultado fue óptimo: detención unos segundos, paso paulatino sin retroperistaltismo (Fig.7).

Sólo nos queda ahora…verificar que la curva de peso sea la deseada.Os lo contaremos dentro de unas semanas…

 

Aprovecha el frío para perder peso

Con la llegada del frío siberiano, podemos recordar algunas premisas que nos harán perder algunas calorías extra.

En efecto, más de la mitad de lo que ingerimos estará destinado a mantener la temperatura corporal: si hay frío ambiente, consumiremos más. Una buena idea pues, hacer el mismo ejercicio con frío.

Actualmente, la ciencia se interesa mucho por las proteínas desacopladoras que provocan la disipación de una parte de la energía del metabolismo celular en forma de calor. Este fenómeno es una especializad de la llamada grasa parda; pero ésta existe sobre todo en animales que hibernan, y en el caso del hombre, en el recién nacido. Más tarde, sólo subsiste en escasa cantidad cerca de la aorta y entre las escápulas. Se ha visto en animales que con el frío, aumenta su vascularización y por ende, la quema de ácidos grasos procedentes de los triglicéridos de la dieta.

El tiroides tiene un importante papel en la llamada termogénesis; por esto, cuando funciona en exceso (el hipertiroidismo) o cuando se administran hormonas tiroideas, aumenta la temperatura corporal, y se tiende a perder peso. Ello ha motivado a veces el uso temerario de estas hormonas para adelgazar, con consecuencias a veces graves a nivel cardíaco. Inversamente, una de las causas que hay que investigar en caso de aumento inexplicado de peso es el hipotiroidismo.

Los ratones sometidos a medio grado menos sobrevivirán 15% más tiempo que sus congéneres. Así, con el frío nos conservaríamos mejor!

De todo esto podemos deducir unos cuantos consejos prácticos:

• No dudar en disminuir la temperatura de la calefacción ambiente: bastan 21,5ºC, tanto en casa como en el coche. ¡Además, ahorraremos!
• No desistir de salir a pasear o de hacer ejercicio por el frío: es además un buen estimulante. El que se propician catarros es un mito! Sólo hay que evitar contagio y cambios bruscos de temperatura.
• Una buena ducha fría, incluso en invierno, que puede terminar con agua caliente. Es estimulante, euforizante, activa la circulación…

Estos pequeños trucos han de ser un elemento más en su victoria contra el sobrepeso y la obesidad!

Obesidad infantil y la salud de nuestros hijos

Obesidad infantil y dieta sanaLa obesidad y el sobrepeso infantil es un riesgo es real. La preocupación ya nos es que nuestros hijos estén suficientemente alimentados, sino que estén sobrealimentados.

Hace 15 años, había un 5% de obesidad infantil. Ahora más del 10% de nuestros hijos son obesos. Es decir, uno de cada 10 es obeso y el 38% de nuestros escolares tienen exceso de peso.

Y es que el tratamiento conductual es más eficaz en el adolescente que a la edad adulta. Si actuamos correctamente, podemos prevenir el 10% de los futuros obesos.
Enumeramos pues algunos buenos consejos para proteger el futuro de nuestros hijos:

1. Vida sana en el embarazo para evitar recién nacido prematuro.

2. Optemos siempre por la lactancia natural es decir materna.

3. Evitar la televisión hasta los 2 años, y no más de 2 horas hasta los 6 años.

4. Vigilar el llamado rebote de adiposidad: no debe de producirse en menores de 5 años. A partir de los 8 años, hay un aumento fisiológico del IMC a razón de 0,5 por año. Si el IMC aumentara más de 2 puntos en un año tendríamos razones para preocuparnos y acudir a un médico especialista.

5. Luchar contra la inactividad física: caminar al menos 1 hora diaria (¿por qué no en familia?). Promover una actividad física de 2 a 3 veces por semana mínimo.

6. Fraccionar bien la comida diaria: comer 4 o mejor 5 veces, insistiendo en un buen desayuno. Se ha demostrado que el desayuno influye positivamente en el rendimiento escolar de los adolescentes.

7. Hay que prestar atención al el exceso de control materno, que puede llevar a una peor habilidad para que el niño autorregule su alimentación.

8. No utilizar los alimentos para “premios” o castigos.

9. Predicar con el ejemplo. Vaciemos nuestra nevera y nuestra despensa de alimentos no saludables y de calorías vacías. Predicar con el ejemplo no es una forma de educar, es la única forma de educar.

¿Tienes tú también algún consejo para nuestros hijos o las madres y padres? ¡Compártelo con nosotros!

¿Balón Intragástrico en pacientes de obesidad mórbida?

balón intragástrico en obesidad mórbidaEl Balón Intragástrico es una técnica temporal y no definitiva, invasiva pero no agresiva, destinada a modificar hábitos de vida durante los 6 meses en que permanece en el estómago.

En 6 meses, conducirá a una pérdida de 12 a 24 Kg de peso: perfecto para quién pesa 90 kg. pero no para el que parte de 130 kg!

Por esta razón, suele reservarse este tratamiento para personas con un sobrepeso moderado (Indice de masa corporal o IMC entre 25 y 35), y con hábitos de vida susceptibles de modificarse para siempre.

Pero ¿puede beneficiar a pacientes con obesidad mórbida o incluso superobesos con IMC superiores a 45? Estos pacientes serán en general tributarios de una técnica quirúrgica más agresiva para lograr la gran pérdida de peso que necesitan.

También sabemos que:

1. Estos pacientes tienen mayor riesgo quirúrgico: requieren técnicas más complejas; presentan más grasa dentro del vientre, que dificulta la cirugía; van a necesitar con más frecuencia ir a la UVI y contar con ventilación asistida. En la práctica, se demuestra que efectivamente hay hasta 15 veces mayor mortalidad, y el doble de infecciones en los pacientes con IMC mayor de 50.

2. Este riesgo disminuye si pierden peso antes de la operación: parece lógico, aunque aún faltan datos fiables que lo demuestren.

3. El balón favorece la pérdida de peso preoperatoria: sin duda, el balón es una gran ayuda para reducir eficazmente el peso antes de la intervención, y también para acostumbrarse a los nuevos hábitos alimentarios.

¿Y si gracias al balón el paciente lograra estabilizarse en una obesidad más moderada? En este caso se podría escoger una alternativa quirúrgica menos agresiva, como la banda gástrica.

Cáncer de mama y la obesidad

Cáncer de MamaHasta ahora se creía que la obesidad disminuiría el riesgo de cáncer de mama antes de la menopausia pero lo aumentaría después.

Este fenómeno se relaciona con altos niveles de estrógenos (fundamentalmente, el 17-beta-estradiol), pero también con su equilibrio con la progesterona.
De hecho, mujeres en tratamiento con raloxifeno (antiestrógeno) contra la osteoporosis y por tanto, con niveles hormonales de estradiol por debajo de 10 pmoles/L tendrán un 76% menos cánceres de mama que las demás, según estudio publicado en The Journal f the American Association en el 2011 sobre 7705 mujeres.

Un reciente estudio publicado por la Universidad de Granada, demuestra que la obesidad condiciona una edad de aparición más precoz del cáncer de mama, hacia los 32 años. Observan también que la menarquía precoz hacia los 9-10 años, también propicia una edad más temprana para el desarrollo de cáncer de mama.

Como consecuencia de lo reseñado, la mujer obesa, especialmente si tiene antecedentes de riesgo tales como ciertas mastopatias o antecedentes familiares, habrán de informarse muy bien sobre su caso antes de decidir tomar tratamiento hormonal sustitutivo tras la menopausia (THS).

El ejercicio: La clave para perder peso

Ejercicio Físico para perder peso

El 55 % de los españoles no hace el ejercicio físico  suficiente para mantener la salud.

Sin embargo, casi la mitad de los españoles presenta un sobrepeso, y el ejercicio representa entre el 20% y el 50% del metabolismo basal.

Para mantener el peso se requiere gastar de 1500 a 2000 calorías semanales, que equivalen a 20 minutos de footing, o una hora caminando (300 cal.) 6 días en semana.

En una hora caminando, a 10 minutos el kilómetro, se totalizan 6 Km. Aprenda a medir sus distancias, anote en un diario lo hecho y procure marcar objetivos crecientes hasta llegar a los 9 Km. diarios. Si lleva podómetro, esos mismos 6 Km. representan unos 8000 pasos. Si logra los 12000 pasos, serán los 9 Km. deseados.

El ejercicio físico cotidiano tiene además la ventaja de favorecer la oxidación de grasas frente a la de los carbohidratos (azúcares). Más aún, realizado en ayunas, utilizará prioritariamente las fibras musculares especializadas en la utilización de ácidos grasos para la obtención de energía.

Así pues, la clave que tenemos para vosotros hoy es: ¡El verdadero quemagrasas natural es el ejercicio!

¡Feliz día de Reyes!

La Obesidad es una enfermedad

La obesidad es una enfermedad que evoluciona a peor
La obesidad es una enfermedad. Y no sólo una enfermedad sino una enfermedad crónica, sin tendencia espontánea a la curación.

Es silente, y produce síntomas sólo cuando ya hay complicaciones graves. Es importante pues que el paciente conozca los riesgos, saber cómo y por qué aparecen los síntomas, y cómo puede modificar su evolución.

Algunas cifras publicadas por la OMS:

  • Desde 1980, la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo.
  • En 2008, 1500 millones de adultos (de 20 y más años) tenían sobrepeso. Dentro de este grupo, más de 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres eran obesos.
  • El 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
  • En 2010, alrededor de 43 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.
  • La obesidad puede prevenirse.

Debe saber:

El conocimiento de lo que le ocurre, y la verdadera intención de sentirse bien le ayudará a seguir el único tratamiento curativo de la enfermedad de nuestro siglo: el cambio de sus costumbres, de hábitos de vida.que, con ayuda, puede controlar su enfermedad hasta llegar a superarla si consigue el principal objetivo que no es otro que mantener un peso normal. Cada paciente necesitará una ayuda individualizada y adecuada a su caso, y con su complicidad, siempre habrá buenos resultados a la larga. Solo que no hay que desfallecer, y contar siempre con el apoyo y la ayuda de profesionales de confianza.

Si llega a aceptar este concepto fundamental, evitará la frustración ocasionada por los múltiples intentos de dietas variopintas que invariablemente conducen a recuperar el peso perdido con kilos extra.

Perder Peso: Dieta sí o dieta no

En los últimos 150 años han surgido cientos de dietas que nos prometen una pérdida de peso rápida y fácil: La conocida dieta Atkins, la dieta de puntos, dieta hiperproteica, dieta disociada… por no hablar de dietas extravagantes como la dieta del pomelo, la dieta de las estrellas… o de la dieta de la Clínica Mayo (que ha negado repetidas veces su relación con esta dieta, por cierto estricta y poco grata), dietas esotéricas como la macrobiótica, o dietas vegetarianas y sus variantes.

En fin, un sinnúmero de dietas que detrás de sus promesas son simples modas, estafas o ilusión.

Los expertos insisten en que todas ellas carecen de base científica, y que muchas son peligrosas para la salud, cosa que mucha gente se obstina en ignorar.

El final es siempre el mismo: recuperar el peso perdido con algún kilo extra de regalo. Es lo que llamamos el “efecto yo-yo”, que por sí mismo es perjudicial para la salud.

Es peor perder peso y recuperarlo que mantener un exceso de peso sin cambio.

La única dieta que vale para adelgazar y sentirse mejor es la dieta sana.

¿Y tú? ¿Has probado alguna de estas dietas?

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