Reconoce que su estilo de vida ha cambiado a partir del método de la empresa malagueña Webobesidad, cuya presencia en Internet sirve para revisar la evolución del paciente a través de videoconferencia.
Desde hace seis meses este ingeniero comparte su progresión en Internet, a través del blog sebuscaexobeso.blogspot.com y ha pasado de tener dificultades para moverse a practicar triatlón de manera diaria.
La evolución de los tiempos y los cambios en los hábitos de vida marcan el camino de la población actual, en el plano físico y, por ende, alimenticio. De hecho, los especialistas no dudan en señalar a los cambios en hábitos de ingesta y la propia actividad física de la población, como responsables principales del aumento excesivo del peso corporal que se ha detectado en la sociedad occidental –y cada vez más, también la oriental- en los últimos 30 años. Un notable desarrollo de la industria alimentaria, junto con una serie de cambios socioeconómicos y tecnológicos, han propiciado que tanto la dieta, como los estilos de vida de la sociedad se hayan visto alterados, provocando cambios no siempre positivos.
Víctor Ruz, un joven de 29 años, ingeniero de profesión, quiso dejar de lado una incorrecta rutina alimenticio para dar el paso en abril de 2011, al unirse a la experiencia piloto de una empresa malagueña que le ofreció participar en un tratamiento de la obesidad, con altas dosis pedagógicas y un marcado carácter 2.0. Éste andaluz padecía obesidad mórbida e inició el tratamiento hace ahora seis meses, con un peso de 149,8 kilos de peso. A día de hoy, tras 24 semanas, Víctor pesa 123 Kg. y ve más cerca su objetivo fijado en la cifra redonda de cien kilos de peso. Lo mejor, que desde que inició el tratamiento ha perdido en torno a un kilo por semana, marcando un ritmo no agresivo para el organismo y más que óptimo para alcanzar su meta.
“No es restrictivo en absoluto. Se trata de tener una dieta sana y equilibrada y aquí no importa tanto el número de calorías que uno ingiere a diario”, apunta Ruz.
“Podríamos decir que es una reeducación de la cultura culinaria de cada uno, y se basa en una alimentación saludable y unos hábitos de vida igualmente saludables. Es más: no debes privarte de muchas cosas, sino sustituir determinados alimentos, por otros. El tratamiento se basa en cinco o seis comidas al día y esa es otra de las claves que diferencian mi hábito anterior y el actual”.
Dieta y deporte, vía 2.0
Este malagueño reconoce haber visto cambiar su vida, a partir de una dieta que no le impide disfrutar comiendo, sino que le ha facilitado conocer mucho mejor qué alimentos son los más apropiados para cada momento, acompañándolos con un estilo de vida diferente al que antes tenía, mucho más saludable. Ahora, Víctor hace triatlón a diario y ha logrado cambiar su vida, a partir de su tratamiento continuado y la labor
Su objetivo de rebajar su peso hasta los 100 kilos es ya una meta a medio plazo, a partir del tratamiento con Webobesidad, que proporciona al paciente el servicio específico que aportan un preparador físico, una doctora cirujana y una nutricionista. Según Víctor Ruz, “ellos te explican qué alimentos debes comer y cuáles es mejor evitar y además, te ayudan a conocer cómo funciona tu cuerpo”. Además, la fórmula que me ofrecen es compatible con mis obligaciones laborales. El paciente debe acudir de inicio a la consulta, donde será evaluado y valorado por los profesionales, a partir de baremos que determinarán qué tipo de tratamiento requiere, pero una vez esta fase se completa, Webobesidad facilita el contacto periódico, a través del servicio online que permite al usuario contactar con los especialistas por videoconferencia u otros servicios vinculados a Internet.
Además, este joven malagueño completa su tratamiento con la elaboración de un pionero blog (sebuscaexobeso.blogspot.com).
“Para mí, esto no está siendo un tratamiento al uso, sino una oportunidad para cambiar mi manera de comer y contarlo a los demás”, agrega. “El tratamiento 2.0 es muy divertido y logra que alcances un verdadero compromiso con todo el que lee lo que tú comes. De esta forma, el propio paciente es responsable de educar a la gente. Lancé el reto de perder peso y, empleando el material de que dispongo y, con un simple smartphone, hago fotos de lo que como, explico por qué, voy dando consejos que se basan en lo que previamente he aprendido de la doctora, lo comparto con la gente, acepto sugerencias… e incluso es bueno para evitar tentaciones: si un día paso por delante de una pastelería, hago una foto y pregunto si debo entrar o no.”
La gente responde de inmediato que resista y pase de largo”, asegura Ruz. Además, el planteamiento 2.0 es cómodo para el paciente. “Se planteó la posibilidad de irme a vivir a Estados Unidos y lo mejor es que era posible seguir con el tratamiento, desde allí”.
Esta empresa de Málaga quiere encabezar el proceso de cambio en la atención personalizada al cliente, apostando por las nuevas tecnologías y brindando al paciente la oportunidad de estar en total conexión con sus “tutores”, a partir de una presencia online y offline como nunca se había planteado en medicina.
Víctor Ruz es diseñador industrial y emprendedor, además de fundador de una empresa dedicada al Diseño de Productos y la fabricación de prototipos. Su vida no era completa ya que, pese al éxito profesional, se veía necesitado de ayuda, en su lucha contra la obesidad. Lo consiguió con este tratamiento 2.0, que el acrecienta, acercando su experiencia a los demás mediante el blog y sus perfiles de Twitter (@sebuscaexobeso) y Facebook (www.facebook.com/sebuscaEXobeso)
“Te cambia la vida, a positivo. Tu cuerpo cambia, tus defensas se fortalecen, tus hábitos varían a mejor, e incluso yo me puedo permitir ahora correr diez kilómetros sin problema. El resultado de pérdida de peso se nota de inmediato, pero a los tres meses, comienzas a notar la mejoría global de salud. Hay que acostumbrarse a que las cosas cuestan trabajo conseguirlas”, apostilla Ruz.
Daniel Villalba Rubio @villalba_daniel






