Hasta ahora se creía que la obesidad disminuiría el riesgo de cáncer de mama antes de la menopausia pero lo aumentaría después.
Este fenómeno se relaciona con altos niveles de estrógenos (fundamentalmente, el 17-beta-estradiol), pero también con su equilibrio con la progesterona.
De hecho, mujeres en tratamiento con raloxifeno (antiestrógeno) contra la osteoporosis y por tanto, con niveles hormonales de estradiol por debajo de 10 pmoles/L tendrán un 76% menos cánceres de mama que las demás, según estudio publicado en The Journal f the American Association en el 2011 sobre 7705 mujeres.
Un reciente estudio publicado por la Universidad de Granada, demuestra que la obesidad condiciona una edad de aparición más precoz del cáncer de mama, hacia los 32 años. Observan también que la menarquía precoz hacia los 9-10 años, también propicia una edad más temprana para el desarrollo de cáncer de mama.
Como consecuencia de lo reseñado, la mujer obesa, especialmente si tiene antecedentes de riesgo tales como ciertas mastopatias o antecedentes familiares, habrán de informarse muy bien sobre su caso antes de decidir tomar tratamiento hormonal sustitutivo tras la menopausia (THS).

